Encuentros con comunidades que mantienen vivas tradiciones centenarias. Desde el primer pueblo libre de América hasta los ritmos de gaita en los Montes de María, estas experiencias invitan a escuchar historias que no están en los libros y a entender cómo la cultura es también resistencia y memoria viva
Inmersiones en los ecosistemas que sostienen al Caribe: manglares, ciénagas, bosques húmedos. Recorridos donde se aprende a leer el territorio, observar fauna en su hábitat y comprender cómo funcionan estos sistemas frágiles. Algunas experiencias invitan también a la acción directa: sembrar manglar, limpiar playas, participar en la regeneración de espacios que necesitan cuidado colectivo
Aprender haciendo con las manos. Talleres donde se trabaja con materiales locales, técnicas ancestrales y procesos que conectan directamente con el territorio. Cada pieza creada lleva la historia del lugar y se convierte en un recuerdo que va más allá de lo decorativo: es testimonio de un saber transmitido
Experiencias que invitan a desacelerar y habitar el cuerpo con consciencia. Desde talleres sensoriales hasta retiros en ecoaldeas, estos espacios proponen una pausa necesaria: reconectar con los sentidos, la respiración y los ritmos naturales que el ruido cotidiano nos hace olvidar
Recorridos que combinan exploración física con aprendizaje profundo. Caminar, navegar, sumergirse en paisajes mientras se entiende su historia, sus desafíos actuales y las comunidades que los habitan. Aventura que no se agota en la adrenalina sino que deja preguntas y comprensión del lugar
La cocina como puerta de entrada a la cultura. Ingredientes locales, recetas que cuentan historias de familia, técnicas que vienen de generaciones atrás. Comer aquí no es solo alimentarse: es entender cómo el territorio se expresa en cada plato y cómo la gastronomía sostiene economías y preserva identidades
(Reservas con ahora y en el destino) Precio: Antes:
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